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esde la fundación del club, en agosto de 1922, el ámbito de competición del CD Tenerife se circunscribió exclusivamente a las islas durante 31 años. Fue protagonista destacado de apasionantes duelos locales con el Salamanca, Iberia, Nivaria y, sobre todo, con el Hespérides.

   La rivalidad trascendió luego ante los equipos grancanarios del Marino y Victoria. El legendario Zamora pasa una noche en la comisaría de Santa Cruz después de protagonizar un incidente en un local de Santa Cruz. Su equipo, el Espanyol de Barcelona, había jugado horas antes un amistoso con el Tenerife que ganó por 2-0.  Arocha, en 1931, se convierte en el primer internacional tinerfeño. El equipo desplegaba buen fútbol, como quedó reflejado ante conjuntos españoles desprestigio como el Real Madrid, Athlétic de Bilbao, Atlético de Madrid y Betis; y de talla internacional como Everton, Marítimo de Funchal y Wien de Austria. Ganó consecutivamente los Campeonatos de Canarias desde 1940 a 1943. Participa en la primera liga de ascenso a Segunda División en 1949 sin éxito.
 

   

 Cuatro años más tarde, el 31 de mayo de 1953, el CD Tenerife gana 3-0 al Orihuela y la ciudad se lanza a la calle para celebrar el ingreso del equipo a Segunda División. Empieza el camino del club en la España del fútbol.

 

 


  Equipo que consiguió el primer ascenso a Primera División

El CD Tenerife completa una destacada actuación durante las ocho temporadas consecutivas que se mantuvo en Segunda División. El objetivo de Primera lo roza en un par de ocasiones y escapa, en una ocasión, de la promoción por el descenso.
  El 4 de julio de 1959, el 99% de los socios deciden la venta del estadio para recuperar la débil economía del club. Santamaría y Cabrera, componentes del recordado grupo “Los Huaracheros” componen el himno del CD Tenerife. Como si de una premoción se tratara, el ¡ Tenerife, adelante ¡ inspiró el salto definitivo a Primera División. Con Heriberto Herrera como entrenador, los blanquiazules consiguen el ascenso a Primera. Padrón, José Juan, Ñito, Colo, Santos, Correa ... son algunos de los nombres que pertenecen a la historia del club.  

 



 

     El sueño de Primera sólo duró una temporada. La inexperiencia del equipo se tradujo finalmente en una decepcionante última posición que le abocó al descenso.
   Comienza el periodo más difícil del club, marcado por la irregularidad que le llevó hasta la Tercera División en la temporada 67-68. En medio, queda el recuerdo de una meritoria actuación e Copa: llegó a cuartos de final en 1976, eliminando al Real Madrid (2-0, en la ida y 1-0, en la vuelta). Javier Pérez accede a la presidencia del club en 1986 y el equipo, desde la Segunda B,  experimenta una espectacular progresión hasta alcanzar de nuevo la Primera División en 1989. La ciudad se volcó con un equipo que lideró el llorado Rommel Fernández, el primer jugador de Panamá que triunfó en el fútbol español. La ciudad lloró con sus goles en la inolvidable noche de la promoción frente al Betis.

 



 

      El CD Tenerife ingresó en Primera en pleno auge del fútbol, cuando abandonó los barrios para incorporarse a los despachos. Era el espectáculo deportivo más rentable, entró el dinero de las televisiones y los clubes se convirtieron en sociedades anónimas. El CD Tenerife fue uno de los clubes que mejor se adaptó al cambio y consiguió las mayores cotas de su historia. En la Liga española, repitió en dos ocasiones la quinta posición que le catapultó a Europa. Cumplió sobradamente en sus dos participaciones en la Copa de la UEFA, sobre todo, en la 96-97, cuando alcanzó las semifinales. El CD Tenerife mantuvo su idilio con el límite hasta que lo rebasó en 1999, cuando consumó un descenso que irritó más por la forma en que se produjo: una inexplicable actitud de abandono por parte de un grupo de jugadores con superior jerarquía a la categoría.


          

 
    
El CD Tenerife tardó dos años en salir del pozo de Segunda División. El club rompió con un turbulento pasado que costó el divorcio entre afición y equipo y sentó las bases de un proyecto de futuro sostenido por el entrenador Rafael Benítez. El carisma y sistema de trabajo del técnico madrileño resultaron decisivos para rebajar egos, motivar a las otras estrellas del equipo y poner algo de orden en una casa últimamente muy ruidosa. En la jornada 10, tras derrotar al Badajoz, se instaló en la primera posición. Desde entonces no abandonó nunca los lugares de ascenso de un campeonato en el que figuraban equipos como el Betis, Sevilla y Atlético de Madrid. Aún así, tuvo que esperar al desenlace de la última jornada para certificar el ascenso.  Fue el 17 de junio de 2001. Hugo Morales marcó el gol de su vida en el campo del CD Leganés (Madrid) y la isla estalló de alegría. El Atlético de Madrid quedó fuera de la lucha a pesar de la campaña de desestabilización que dirigió su presidente, Jesús Gil, en connivencia con los medios de comunicación de la Península. El Tenerife consiguió en el campo lo que otros intentaron arrebatarle en los despachos: el reencuentro entre los grandes del fútbol español. La aventura apenas duró una temporada. Al año siguiente regresó a Segunda División donde permanece condicionado por un alarmante déficit económico heredado de años atrás. 
 



 

     Es la imagen que mejor ilustra la excepcional temporada que completó el conjunto blanquiazul, la última (08-09) tras siete ejercicios seguidos en Segunda. Nino (izquierda) fue el máximo realizador de la categoría con la ayuda, entre otros, de Alfaro, una de las piezas indiscutibles en la conquista de la tercera posición con derecho al ascenso. José Luis Oltra fue el entrenador que firmó el cuarto ascenso del CD Tenerife a Primera División en su historia.
 
El gol del camerunés Kome en Girona desató la euforia. L
a victoria en el campo catalán (0-1) aseguró matemáticamente el ascenso a Primera División del Club Deportivo Tenerife en la penúltima jornada del
campeonato. El reencuentro de los blanquiazules detonó una explosión de entusiasmo en la isla. Alrededor de 200.000 personas celebraron  la victoria y se echaron a la calle para recibir a los jugadores, al día siguiente, en su recorrido por las principales calles de la ciudad.